El pasado martes 8 de julio, Guatemala vivió una emergencia a raíz de una secuencia sísmica, siendo el departamento de Sacatepéquez uno de los más afectados. Varias familias resultaron damnificadas, enfrentando pérdidas materiales y emocionales.
Entre ellas se encuentra doña Tomasita, originaria de Santa María de Jesús, quien ha vivido toda su vida en esta comunidad. Hoy, a pesar de las adversidades, mantiene viva su fe y esperanza. Vive junto a su esposo, don Jorge, en una vivienda modesta que sufrió daños durante los temblores. Su hijo, ya adulto, y su nuera, quien ha perdido la vista debido a una enfermedad, también forman parte de su núcleo familiar, aumentando la carga emocional y económica que enfrenta.
Durante los días más duros de la emergencia sísmica, se resguardaron en un albergue cercano. “Yo noté que muchas personas estaban haciendo cola, y me acerqué a preguntar, y solo me preguntaron mi nombre, hice mi cola y me entregaron mi almuerzo”.
Con ese plato caliente entre las manos, volvió a su casa. “Mi esposo Jorgito estaba muy feliz cuando le llevé su almuercito”.
Y lo más valioso: reconoce el esfuerzo que hay detrás. “Me doy cuenta que el Gobierno y el Mides están respondiendo a las necesidades de mi pueblo”, expresa con convicción. Antes de despedirse, nos deja una última frase: “Gracias al señor Presidente Bernardo Arévalo por las prontas acciones que ha realizado”.
Doña Tomasita no solo recibió un almuerzo: recibió esperanza.
Ella representa a miles de familias guatemaltecas que, frente a la adversidad, siguen adelante con dignidad.
El Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), por medio de sus Comedores Sociales, continúa brindando atención inmediata con la entrega de alimentos calientes a las familias albergadas. Cada ración entregada representa no solo un acto de asistencia, sino un mensaje de solidaridad, compromiso y esperanza para quienes más lo necesitan.
En el marco del Plan Nacional (PNR) y el Plan Interinstitucional de Respuesta (PIR), hemos brindado atención a través de los centros de acopio, con el trabajo articulado entre la Conred, el Ejército de Guatemala, las autoridades locales y el Gobierno central, bajo las directrices del presidente Bernardo Arévalo y el liderazgo del Ministro Abelardo Pinto.
Durante los primeros días, cuando el acceso era limitado, llegamos vía aérea con el Comedor Social Móvil, asegurando que el alimento caliente llegara a quienes más lo necesitaban. Hoy, con las rutas habilitadas, seguimos entregando almuerzos con la misma convicción y compromiso.











