En Santa Cruz Naranjo, Santa Rosa, don Félix Quevedo Ramírez fue uno de los primeros en acercarse al nuevo Comedor Social Móvil. Su historia, como la de muchas familias de la región, comienza a escribirse desde un nuevo lugar; el de la atención digna, cercana y constante del Estado.
A sus 89 años, don Félix quien ha dedicado toda una vida al trabajo en campo. Vive a tan solo medio kilómetro del punto donde hoy se inauguró el comedor, lo que le permitirá acceder, sin costo, a una alimentación digna, nutritiva y adecuada a sus necesidades, especialmente ahora que enfrenta dificultades de visión.
“Nunca habíamos recibido una ayuda real por aquí”, comparte con una sonrisa.
“Ahora podré venir a recibir mis alimentos», ya que vivo cerca y me cuesta movilizarme por los problemas que tengo de la vista”.
Junto a su hijo, mantiene activa una pequeña siembra familiar de café. Aunque no tuvo la oportunidad de asistir a la escuela, su experiencia y esfuerzo lo convierten en un testimonio vivo del valor del trabajo en el campo. Y hoy, su voz también representa la gratitud de muchas personas mayores que, como él, reciben el beneficio de contar con alimentación digna.
El Comedor Social Móvil no solo entrega raciones de comida. Representa la presencia del Gobierno de Guatemala, a través del Ministerio de Desarrollo Social, en territorios históricamente olvidados. Es una acción concreta que refleja el compromiso de construir un país más justo, desde donde más se necesita; cerca de las personas.
Con cada apertura, reafirmamos nuestro compromiso de llevar soluciones reales a las comunidades.
El pueblo digno es primero











