Desde el caserío La Esperanza, en el departamento de Jalapa, Mirthala Domínguez Palencia recorre cada día el camino del trabajo y la superación personal. Es madre de cinco hijos y ha dedicado su vida en salir adelante con esfuerzo, honestidad y profundo amor.
Hace ocho años, enfrentó uno de los mayores retos de su vida cuando uno de sus hijos fue diagnosticado con desnutrición aguda. Hace un año fue incorporada al padrón del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), accediendo por primera vez a los programas sociales que hoy continúan marcando una diferencia positiva en su hogar.
Gracias al acompañamiento del Mides y a su dedicación como madre, Mirthala ha logrado mejorar las condiciones de salud y nutrición de sus hijos. A día de hoy, ese hijo que enfrentó la desnutrición crece con buena salud y continúa sus estudios gracias al Programa Beca Educación Media, una iniciativa que promueve la permanencia escolar en jóvenes de escasos recursos.
Mirthala trabaja diariamente vendiendo café en el centro de Mataquescuintla. Con entusiasmo y determinación, camina por las calles del municipio ofreciendo su producto, sorteando los desafíos económicos que implica mantener a su familia. Por ello, la apertura del Comedor Social Fijo de Mataquescuintla representa un importante alivio para su economía diaria.
“Ahora puedo trabajar con más tranquilidad, sabiendo que al mediodía tengo un lugar digno donde alimentarme sin preocuparme por el gasto del almuerzo. Hay días en que no alcanza”, comentó con emoción, reflejando la importancia de este servicio en su rutina.
El Comedor Social forma parte de la estrategia del Gobierno de Guatemala, liderado por el presidente Bernardo Arévalo, para garantizar el derecho a una alimentación adecuada, especialmente en las zonas con mayores necesidades. A través del Mides, estos espacios se consolidan como un apoyo directo y eficaz para miles de guatemaltecos.
“Esta ayuda está llegando”. En mi comunidad somos mujeres humildes, pero luchadoras. Y hoy, al ver al ministro de Desarrollo en mi comunidad, me sentí escuchada y valorada”, agregó Mirthala, con una mezcla de gratitud y esperanza.
El Comedor Social de Mataquescuintla no es solo un espacio de alimentación, es un símbolo del compromiso estatal con las comunidades más vulnerables. Es la presencia del Estado donde más se necesita, acompañando el esfuerzo cotidiano de mujeres como Mirthala, que luchan día a día por un mejor futuro para sus hijos.











